sábado, 1 de octubre de 2016

Canelones rellenos de carne


Los canelones en mi casa se han convertido en un plato para cumpleaños y no es que los haga solo en estas ocasiones. Desde que mis hijas eran muy pequeñas, tenemos la costumbre de que, el que cumple años elige el menú de ese día. El menú incluye el desayuno, la comida con todos sus platos incluido el postre y a veces incluso la cena Como les gustan tanto los canelones, es raro el cumpleaños que no me los piden.
En estas ocasiones,el menú suele ser: ensalada, canelones y de postre tiramisú, Para el desayuno bizcocho de chocolate (aquí), con mucha cobertura de chocolate.
Sé que esta receta no es de las que se hace en un pis pas, lleva su tiempo, y aunque no es nada difícil, hay que dedicarle un rato de elaboración y sobre todo algún cacharro más del que nos gustaría fregar. Pero... el resultado está tan bueno, que merece la pena, sobre todo cuando los comensales disfrutan tanto de ellos.
Ingredientes para 20 unidades: (4 personas)
500 gr de carne picada (mezcla de ternera y cerdo)
1 ajo
1 caja de canelones (20 placas)
1/2  bote de paté tipo campaña (125 gr)
1  taza de tomate frito (mejor si es casero)
600 ml de leche
2 cucharadas de harina ( no muy llenas)
sal, pimienta y nuez moscada
200 gr de queso rallado para gratinar
Aceite de oliva virgen
  • En primer lugar pelamos el ajo y lo trituramos o picamos muy fino. 
  • En una sartén con 3 cucharadas de aceite doramos un poco el ajo y añadimos la carne picada. Cocinamos hasta que ese hecha y sal pimentamos.
  • Pasamos la carne a un plato hondo o a un bol y mezclamos con el tomate frito (excepto dos cucharadas que reservaremos para luego) y con el paté,  revolvemos bien y reservamos. El tomate lo añadimos en varias tandas para ir viendo la consistencia que toma, no vaya a ser que se quede demasiado líquido y luego nos cueste usarlo de relleno.
  • Ponemos una cazuela amplia con agua a hervir. Cuando esté hirviendo se van echando las placas de los canelones de una en una para que no se peguen y las dejaremos así el tiempo que marque el fabricante. Suelen ser unos 6 o 7 minutos (yo suelo dejarlas un minuto o dos menos de lo que marcan porque no me gusta que estén demasiado blandas)
  • Una vez que estén cocidas las placas las ponemos en agua fría para frenar la cocción,  las vamos extendiendo sobre un paño de algodón y las tapamos con otro. De esa manera se secan y luego será muy fácil rellenar y enrollar.
  • En una fuente apta para el horno echamos un par de cucharadas del tomate frito y las repartimos sobre la fuente. Este paso no es obligatorio pero nos facilita mucho el trabajo a la hora de servirlos, ya que no se nos pegarán al fondo de la fuente.
  • Hasta ahora ninguna dificultad ¿verdad?
  • Y ahora, nos sentamos tranquilamente en la mesa de la cocina y empezamos a enrollarlos.
  • Ponemos una cucharada de la mezcla de la carne sobre la pasta de canelón en uno de los bordes y luego enrollamos como un canutillo. Vamos dejando los canelones preparados colocados en la bandeja del horno, pegaditos unos a otros como se ve en la foto, hasta terminar con todos.
  • Como ya tenemos todos los canelones hechos, solo nos falta hacer la bechamel para cubrirlos y ponerles el queso rallado.
  • Para la bechamel pondremos en un cazo 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen y cuando este caliente añadimos la harina. Revolvemos bien para que pierda el sabor a crudo y le añadimos  la leche. Primero las tres cuartas partes y reservamos el resto para rectificar el espesor.
  • Batimos con la batidora para que quede bien uniforme y luego mantenemos a fuego medio mientras revolvemos con unas varillas.
  • Cuando empiece a hervir podemos añadir más leche, (la que creamos necesaria) hasta conseguir una crema ligera. Le damos un poco de sabor con una pizca de sal y una pizca de nuez moscada y con esto cubrimos toda la superficie de los canelones.
  • Por encima echamos el queso rallado y sobre el queso unas bolitas de mantequilla. La mantequilla  no es necesaria pero, al gratinar el queso se fundirá mucho mejor y dejara una costra crujiente deliciosa.
Así salen del horno. Vaya pinta ¿verdad?

Nota: Os aseguro que es más cansado leer toda la receta que hacerla. Animaros a prepararla. Es un plato que no falla nunca y si entre los comensales hay niños pequeños, quedarán entusiasmados. Pero os advierto que una vez que los prueben os los van a pedir a menudo.
El tiramisú, que es es el otro plato triunfador de este día de cumpleaños, lo compartiré otro día. Hoy no me ha dado tiempo a hacer las fotos y no ha quedado ni una miguita. ¡¡Qué lástima!! tendré que volver a prepararlo. Estoy segura que a mi familia se va a alegrar por ello. jeje

Otra nota: Os recomiendo que la carne picada no la compréis de la que venden preparada. La carne picada se oxida enseguida y se pone un poco oscura, por este motivo le ponen productos antioxidantes y conservantes y estos productos le cambian el sabor, dejando un regusto más a salchicha que a carne.
Pedirle a vuestro carnicero que os pique 300 gr de cerdo y 300 gr de ternera y aunque la guardéis para el día siguiente y se haya oscurecido un poco la parte exterior, estará estupenda para preparar este plato o cualquier otro y con todo su auténtico sabor.

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