Sandwich croque monsieur

El nombre no sé si os dice mucho, pero ¿a que tiene una pinta estupenda?
Este sandwich de origen francés es una ricura. Pero ¡Ojo! si lo pedís en algún bar de Francia aseguraros de que es realmente este, y no un simple sanwich de jamón york y queso. Que estas cosas pasan.

El auténtico lleva una buena capa de besamel y queso gratinado por encima. Luego existen variantes con o sin besamel por dentro del pan. Pero eso ya va en gustos y cocineros.
Yo os propongo este que lleva besamel por todos lados, porque así está más cremoso, y jugoso. Una locura.
Y aunque no os lo creáis se prepara en un momento, lo único que os llevará un poco de tiempo es lo que tarda en gratinarse en el horno y ese tiempo se pasa volando si preparáis mientras la ensalada y la mesa. 

Ingredientes para 3 sandwich:
6 rebanadas de pan de molde (mejor especial para tostadas que es más gordito y aguanta mejor)
3 lonchas de queso tipo gruyer o emmental (o lo que tengáis, solo que estos dan un mejor sabor para mi gusto)
9 lochas finas de jamón york
300 ml de leche
1 cucharada sopera de harina
3 cucharadas de aceite de oliva virgen 
sal y nuez moscada (una pizca)
queso rallado para gratinar
orégano (opcional, esto es cosa mía)
  • Preparamos la besamel en primer lugar. Ponemos en un cazo el aceite y cuando esté caliente echamos la cucharada de harina y revolvemos con unas varillas. Dejamos que se tueste un poco la harina con el aceite y añadimos poco a poco la leche revolviendo con brío para que se vaya disolviendo bien y no queden grumos.
  • Añadimos un poco de sal al gusto y una pizca de nuez moscada si queréis.
  • Una vez integrada toda la leche seguimos dando vueltas hasta que empiece a hervir y apagamos el fuego.
  • Dejamos enfriar un poco y mientras ponemos a calentar el horno, a 220º arriba y abajo.
  • Untamos una rebanada del pan con un poco de besamel, encima ponemos el jamón de york, y encima del jamón la loncha de queso.
  • Untamos la otra rebanada también con besamel y la ponemos sobre el queso, con la besamel hacia dentro.
  • Y volvemos a poner más besamel sobre la rebanada de arriba, y no, no es demasiada besamel, de veras, de veritas.
  • Encima un poco de queso rallado y listo para gratinar.
  • A mi personalmente, me gusta ponerle un toque campestre, digamos que para desafrancesarlo un poco, y le aromatizo con un poco de orégano por encima. Pero esto esto no está en las recetas originales, claro.
  • Lo metemos en el horno sobre la placa de horno y al cabo de unos 10 minutos más o menos (depende de vuestro horno) estará listo para comer doradito por fuera y fundido por dentro. O sea ¡delicioso!, pero cuidadito que quema.
 Voilà!!!!  A que os apetece darle un bocado????

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